Bill Gates dice que no hay plan para la era de la IA y propone tres medidas para empezar
En un ensayo publicado en Gates Notes y una entrevista con GeekWire, el cofundador de Microsoft sostiene que la industria está cruzando todos los umbrales de seguridad que prometió respetar. Propone nuevas instituciones, empleos reservados a personas y un impuesto a los tokens de IA y a los robots.

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Bill Gates publicó el 26 de agosto de 2026 un ensayo en Gates Notes donde sostiene que la transición a la nueva era de la IA será «uno de los momentos más turbulentos de la historia humana» y que hoy no existe un plan para gestionarla. En una entrevista con GeekWire propone tres medidas concretas: crear nuevas instituciones nacionales y un organismo internacional, definir una categoría de empleos reservados a personas y aplicar un impuesto a los tokens de IA y a los robots para financiar la recapacitación.
Bill Gates lleva más de cinco décadas argumentando que la innovación, en el balance, deja al mundo en mejor lugar. Por eso llama la atención el tono del ensayo que publicó el miércoles 26 de agosto de 2026 en Gates Notes: a los 70 años, el cofundador de Microsoft dice estar «muy preocupado» por la velocidad del avance tecnológico y por lo poco que el mundo está haciendo para prepararse.
¿Qué advierte exactamente Bill Gates?
En el ensayo sostiene que la «era turbulenta de la IA» ya llegó, con una tecnología que amenaza con borrar categorías completas de empleos, potenciar el fraude y los deepfakes, bajar la barrera para ciberataques a infraestructura crítica, facilitar la ingeniería de una nueva enfermedad letal, permitir que gobiernos maten sin humanos en la decisión y cambiar de raíz cómo crecen los niños.
Gates escribe que si alguien presentara un plan creíble para desacelerar globalmente el ritmo de la IA, probablemente lo apoyaría. Pero no espera que aparezca: las fuerzas geopolíticas y económicas son demasiado grandes.
¿Cuáles son las tres propuestas de Gates?
- Construir nuevas instituciones, nacionales e internacionales. Ninguna agencia existente fue diseñada para una tecnología que toca simultáneamente empleo, seguridad, salud, energía y elecciones. Gates propone organismos nacionales que fijen prioridades entre agencias y una organización internacional modelada sobre los regímenes de inspección de armas nucleares, las reglas de aviación internacional y los tratados sobre la capa de ozono.
- Reservar empleos para personas. Lo llama «Human Reserved»: trabajo que las máquinas serán plenamente capaces de hacer, pero que decidimos mantener humano de todos modos. El modelo es una reserva natural, tierra donde se podría construir y se elige no hacerlo. Su ejemplo: un robot comunicando a alguien que tiene una enfermedad incurable. «No hay razón técnica por la que no podría. Y sin embargo no debería.»
- Gravar los tokens de IA y los robots. Hoy una empresa que contrata a una persona paga impuestos sobre la nómina, mientras que una que compra un robot deduce el costo. Gates sostiene que ese diseño da a los empleadores un incentivo para reemplazar gente. Ya había propuesto un impuesto a los robots hace nueve años y la idea fue desestimada. Reconoce que no es económicamente eficiente, pero argumenta que con la innovación acelerándose se puede pagar algo de ineficiencia a cambio de mantener a la gente empleada.
¿Por qué dice que la industria está cruzando sus propios umbrales?
En la entrevista con GeekWire, Gates explicó que el ensayo nació de una constatación específica. Durante años, la propia industria describió ciertos momentos como puntos peligrosos en los que se detendría a pensar antes de avanzar: facilitar la construcción de un arma biológica, facilitar un ciberataque, construir máquinas de las que las personas se vuelven emocionalmente dependientes, eliminar grandes cantidades de empleos y perder el control de la tecnología.
«Estamos en proceso de cruzar cada uno de esos umbrales», dijo. Y nadie quiere ser el primero en frenar: «la mayoría de la gente con la que hablas te va a decir, sí, bueno, si todos los demás desaceleraran, quizás yo también».
Gates fue más lejos sobre el debate público entre las empresas de IA acerca de si los riesgos son reales. Sostiene que es un debate irrelevante porque en privado quienes las dirigen ya están de acuerdo: «sé que todos están preocupados, o todos los que conozco, que es básicamente todo el mundo salvo Elon». Según él, a quienes dentro de esas compañías reconocen los riesgos se les responde: «oye, estás dañando nuestras relaciones públicas mientras intentamos levantar billones de dólares».
¿Qué dice sobre la regulación actual en Estados Unidos?
Bajo una orden ejecutiva firmada por el presidente Trump en junio, se pide a las empresas de IA que envíen sus modelos más potentes para pruebas gubernamentales hasta 30 días antes del lanzamiento. La orden prohíbe explícitamente que el programa se convierta en un requisito de licencia o autorización previa. La Casa Blanca finalizó el marco a comienzos de agosto.
Gates no lo entiende. «¿Cuál es el umbral que se está examinando y cuál es la acción que se toma cuando lo cruzas? Todo el asunto me parece tan vacío.» Si el proceso sigue siendo voluntario, sin línea y sin consecuencia por cruzarla, advirtió, «vamos a mirar atrás y ver esto como un momento de ojo del huracán».
Análisis de Revenue Hub
Hay un dato dentro de este ensayo que un líder comercial en Chile o Latinoamérica debería separar del debate filosófico: Gates dice que las pérdidas de empleo golpearán primero a los países ricos. Eso implica una ventana de tiempo, no una exención. Los mercados de la región tienden a adoptar tecnología comercial con dos a cuatro años de rezago frente a Estados Unidos, y ese rezago históricamente se ha vivido como desventaja. En este ciclo puede ser lo contrario: permite observar qué falla antes de comprometer presupuesto y estructura.
La segunda señal es sobre gobernanza corporativa, no estatal. Si el marco regulatorio estadounidense sigue siendo voluntario y sin consecuencias, la responsabilidad de fijar límites cae sobre cada empresa que compra e implementa estas herramientas. Para una organización B2B en Chile o Latinoamérica eso significa algo muy concreto: definir por escrito qué decisiones comerciales puede tomar un agente sin revisión humana, qué datos de clientes puede procesar y qué comunicaciones puede enviar sin aprobación. Nadie lo va a exigir por ley en el corto plazo, pero sí lo va a preguntar tu próximo cliente enterprise en su proceso de compra.
La idea de «Human Reserved» tiene además una traducción comercial directa. Gates pregunta qué trabajo debería seguir siendo humano por decisión, no por limitación técnica. En un equipo de ingresos, la respuesta suele ser la conversación de descubrimiento y la negociación difícil, no porque la IA no pueda intentarlo, sino porque la confianza que se construye ahí es el activo que sostiene el precio. Puedes revisar cómo estamos cubriendo este debate en tendencias SaaS y profundizar en nuestro blog.
Fuente y criterio editorial
Revenue Hub resume, contextualiza y analiza esta información para equipos B2B de Chile y Latinoamérica. La publicación original pertenece a GeekWire.
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Preguntas frecuentes
¿Qué dijo Bill Gates sobre la inteligencia artificial en agosto de 2026?
Publicó el 26 de agosto de 2026 un ensayo en Gates Notes donde sostiene que la transición a la nueva era de la IA será uno de los momentos más turbulentos de la historia humana y que no existe un plan para gestionarla. Advierte sobre pérdida de empleos, fraude, ciberataques, riesgo biológico y armas autónomas.
¿Cuáles son las tres propuestas de Bill Gates para la IA?
Primero, crear nuevas instituciones nacionales y un organismo internacional modelado sobre inspecciones nucleares, reglas de aviación y tratados de ozono. Segundo, definir una categoría de empleos «Human Reserved» que se mantienen humanos por decisión. Tercero, aplicar un impuesto a los tokens de IA y a los robots para financiar la recapacitación de trabajadores.
¿Qué es el concepto «Human Reserved» de Bill Gates?
Es una categoría de trabajo que las máquinas serán plenamente capaces de hacer, pero que la sociedad decide mantener en manos de personas. El modelo es una reserva natural: tierra donde se podría construir y se elige no hacerlo. Su ejemplo es un robot comunicando un diagnóstico de enfermedad incurable, algo técnicamente posible que, según Gates, no debería ocurrir.
¿Por qué Bill Gates propone un impuesto a la IA y a los robots?
Porque el diseño tributario actual favorece el reemplazo de personas: una empresa que contrata paga impuestos sobre la nómina, mientras que una que compra un robot deduce el costo. Gates propone gravar el uso de IA para corregir ese incentivo y financiar programas de recapacitación. Reconoce que no es económicamente eficiente, pero lo considera un costo aceptable.
¿Qué umbrales de seguridad dice Gates que la industria está cruzando?
Los que la propia industria definió como puntos donde se detendría a pensar: facilitar la construcción de armas biológicas, facilitar ciberataques, construir máquinas de las que las personas se vuelven emocionalmente dependientes, eliminar grandes cantidades de empleos y perder el control de la tecnología. Gates afirma que se están cruzando todos.
¿Qué opina Bill Gates de la regulación de IA en Estados Unidos?
La considera vacía. Bajo la orden ejecutiva firmada por Trump en junio de 2026, se pide a las empresas enviar sus modelos más potentes para pruebas gubernamentales hasta 30 días antes del lanzamiento, pero la orden prohíbe que se convierta en licencia o autorización previa. Gates pregunta cuál es el umbral evaluado y qué consecuencia hay al cruzarlo.
¿Cómo afecta esto a empresas de Chile y Latinoamérica?
Gates señala que la pérdida de empleos golpeará primero a los países ricos, lo que da a la región una ventana de observación antes de comprometer presupuesto y estructura. Además, si la regulación sigue siendo voluntaria, la responsabilidad de fijar límites de uso de IA recae en cada empresa que la implementa.
¿Bill Gates sigue siendo optimista sobre la tecnología?
No respondió directamente cuando GeekWire se lo preguntó. Dijo que no cree que ser pesimista sea útil y calificó el momento como interesante. En países pobres espera que la IA haga más bien que mal, ayudando a cubrir escasez de médicos, profesores y asesores agrícolas. Cerró la entrevista diciendo que está muy preocupado.


